Odette

Foto: Carlos Quezada

 

Entró al salón y sintió que nueve personas la miraban. Las audiciones no son fáciles. No sabe a ciencia cierta lo que estos ojos están esperando de ella; entre suposiciones se le puede ir la vida vanamente porque a la mente de otras personas no se logra entrar sin permiso y las decisiones de quienes juzgan el arte de la danza se concretan, sí a través del conocimiento y de la experiencia, pero también con la certeza en el corazón de que se ha hallado lo que se está buscando. Por hoy ha decidido escoger sólo un camino. Imaginar que está sola y sentirse cómoda,ser auténtica y confiar en lo que tiene e incluso en sus deficiencias: sabe que el semblante de un bailarín cambia si éstas las aborda con inseguridad o con miedo,se empequeñece porque la mente es muy fuerte, razón por la cual el camino a la seguridad propia es largo y espinoso, y por supuesto hay gente naturalmente más segura que otra. La sugestión juega un papel muy importante. En Los perros negros de McEwan,por ejemplo,el título hace referencia a la figura mítica de un perro negro como presagio de un acontecimiento trágico. Un mal augurio.

Ella no quiere ver este tipo de animal. A veces lo ha hecho y su orgullo se ha visto herido confesándolo: en algún estreno importante, antes de entrar al foro ha creído verlo ahí y algo le ha dicho que la experiencia puede salir mal, su confianza en ella se ha derrumbado, se ha inundado de un tremendo temor y sólo ha querido salir corriendo. Si no los destruye, si no le da a uno de esos seres una puñalada como June en el libro, esos perros negros estarán sentados frente a ella en el salón en forma de nueve jurados; y si hoy algo le fallara en su audición se sentiría culpable. En cambio, si hiere y debilita a estas figuras es posible que aparezcan unos cockers de color miel ,alegres, de cola redonda sentaditos en la audiencia que hoy la mira. Entonces por lo menos sabe que disfrutará plenamente el momento, anhelo que cada día persigue y que comparte casi con cualquier bailarina y se convencerá de que así es como tiene que construir su seguridad en si misma.
Las nueve personas están en busca de Odette pero ésta no es fácil de encontrar: Odette es misteriosa, se esconde detrás de la mirada de quien la interpreta, en la lánguida redondez de los brazos de la bailarina y en los aterrizajes y despegues de la variación del segundo acto; se esconde en la música y en la interpretación. Frente a ella el Cisne Blanco puede aparecerse al momento de empezar el primer movimiento del torso y en la sensación que tiene en el pecho mientras baila. Frente a ellos en las transiciones de las piernas: en la calidad de los pasos que se unen unos con otros,incluso en las complicaciones técnicas y en detalles que quizá ella no esté considerando. Odette no es cualquier cisne, tiene que correr mucho para levantar sus alas, como todos los demás en la parvada, sí, y también tiene un cuello tan largo que le permite sumergirse hasta el fondo de los lagos.Es la reina de los cisnes: poderosa y dramática, brillante y más emotiva. Tener la oportunidad de buscarla es lo que realmente valora en este momento, más allá del resultado final que la audición traiga consigo. Estará complacida si logra no haberles permitido la entrada a los perros negros a su mente y sabe que después de su ejecución Odette habrá pasado a su lado volando más cerca de lo habitual y le habrá susurrado secretos que sólo con un próximo encuentro será capaz de descifrar.

 

 

 

 

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